martes, 2 de junio de 2026

Conciencia

 

Creo que me estoy poniendo gruñón

Mejor dicho, sé que me estoy poniendo gruñón

Sé que no estoy a gusto entre mucha gente

Sé que me molestan las muchedumbres

Me molestan las noches demasiado largas

Ya no me importa que tan bien luzco

Y prefiero las ropas cómodas

Me molestan cada vez más las personas tontas

Y estoy convencido que cada vez hay más…

Estoy perdiendo la paciencia… a pasos largos

Las lecturas que me atrapaban ayer,

Como si fueran algún tipo de droga intelectual

Hoy me aburren soberbiamente

Y aclaro, por las dudas, no es que me crea mejor a nadie

Pero veo que todo lo que se escribe es tan predecible como un día tras otro,

Muy contadas excepciones rompen esa línea

Casi todo lo que se hace hoy día, casi todo lo que se dice

-No nos obliga a pensar!

Está hecho o dicho para atender a intelectos perezosos

-Sin dudas me estoy poniendo gruñón!

-Y el capítulo aparte del tránsito -Dios mío!!!

Es difícil entender como la gente no sabe las reglas

-O prefiere no aprenderlas!

Vamos, no cuesta mucho… solo hay que leer el manual. No hay que inventar nada

Pero llego a preguntarme – si en la calle son así…

-De cuanta estupidez son capaces en otras áreas??

La falta de respeto, la ignorancia, la mas pura y constatable mediocridad

En el libro inquieto de las calles

Estoy cansado que me sigan mintiendo descaradamente

Una y otra vez, sin ningún escrúpulo para pedirme el voto

Gente con la misma ética y moral que un ratón o una babosa

Y me molesta terriblemente que hagan lo que hagan

Se salen bien, económicamente y los tontos aplauden

Hagan lo que hagan…

Si, los mismos tontos de siempre… aplaudiendo desde

Su propia y lastimosa pobreza, moral, intelectual.

Estoy cansado que me achiquen los envases

Que me cobren servicios mal cumplidos

Estoy cansado de pagar grasa y hueso en mi comida,

Estoy cansado de la falta de sonrisas y del trato mal educado

Señales claras de falta de empatía

Señales claras de bajísimo nivel cultural

Cansado de las caras de enojo y de cansancio y de bronca

Estoy cansado de las estafas mediocres, de gente mediocre

Que está segura de creer ser más lista que los demás corderos

Cansado de gente repitiendo mensajitos tontos cargados de resentimiento

como si fuesen verdades universales a servir de modelo

Gente defendiendo ideas que ni siquiera entienden… pero no les importa

Gente ciega, gente hipócrita, gente tonta

Estoy descreído de los compañeros de viaje en este mi tiempo en la tierra

Muchos ya me dicen que estoy gruñón y tengo que aceptarlo, lo sé,

Y para peor estoy empezando a sentirme orgulloso de ello

De cierta manera me hace sentir como parte de una “resistencia”

Un dejo de gesto heroico

Pero ahora, al final del día, cuando se pasa raya y se hacen las cuentas

El saldo es negativo. Está confirmado… vamos cuesta abajo

Somos menos cultos, menos educados, menos tolerantes como raza

Nuestra civilización se encamina a una debacle moral inevitable

Ocasionada por nuestra propia libertad mal gerenciada

Aplaudimos a idiotas y corruptos sabiendo que lo son

Veneramos a ineptos, tontos y corruptos como algo bueno

Aplaudimos en la música a gente que ni siquiera sabe hablar

Veneramos a escritores mediocres y a bailarines convulsivos

Con contadas excepciones (resistencias como yo)

La decrepitud es loada en programas sin valor

De gente mostrando sus peores bajezas como ser humano

Y los tontos aplaudiendo la temporada veinte-y-pico de gran hermano

Si, definitivamente me transformé en un gruñón

Y es bastante triste es llegar a este nivel de conciencia

Pienso, a veces, si no seria mejor, ser otra oveja y balir en manada

Y aplaudir a los imbéciles balbuceantes

Loar a los corruptos a la espera de sobras y migajas

Alabar a los escritores mediocres repitiendo panfletos mediocres

Fingir que creo en las promesas maravillosas que sé, nunca se cumplirán

Y admirar los cuadros sin otro talento que el precio de venta

Y leer poemas estúpidos de poetas inmorales que fingen sabiduría

Y elogiar a jefes mediocres cometiendo errores repetidos mientras

Golpean el pecho hinchado como gorilas de lomo plateado…-payasescamente

Pero lo más triste de todo esto no es mi nivel de irritabilidad

(Eso a nadie le importa mucho, -ni debería)

Lo más triste en realidad es que no veo posibilidades rápidas de mejorar

No veo camino fácil para salir de esta mediocridad

Los tontos no se auto perciben como tales y en consecuencia… no mejoran

La masa consume todo lo que el consumo refleja de la propia masa

Es un ciclo negativo cruel. Un ciclo sin escape. Una fuerza centrípeta feroz

Los poquísimos seres de luz son hoy, ahogados por la imbecilidad reinante

La verdad ofende a la ignorancia mayoritaria que exige respeto

Creo que debería haber más gruñones en este mundo

Gente que se anime a discordar y poner pecho a las balas

Gente que se anime a llamar estupidez a la estupidez

Eso sería parte de nuestra posibilidad de salvación… ínfima, lo sé

La otra opción… sería un nuevo meteorito.

jueves, 30 de agosto de 2018

EL ARTE DE ESCUPIR SEMILLAS DE TANGERINA

Tengo que confesar que hace un par de días estuve leyendo algo de Fernando Pessoa en su pseudónimo de Alberto Caieiro y esto puede haber influenciado de alguna manera lo que voy a contar.
Resulta que para mi hora de almuerzo, hora de esparcimiento, hora de meditación o como quieran llamarlo, este medio-día estaba sentado en un banco de plaza al rayo del sol de agosto, que tanto se aprecia por este barrio del mundo, comiendo unas tangerinas. Como podría esperarse, escupiendo las semillas. Trabajé bastante en mejorar la técnica para llegar más lejos con esos pequeños proyectiles hasta que alcancé una distancia considerable aún que no creo calificar para el Guinness de los records en categoría escupitajo de semilla a larga distancia.
Pero más allá de lo descontracturado de la escena, esa pausa me hizo pensar en cómo llevamos nuestra vida diaria, cómo encaramos nuestro tiempo y principalmente, para los que tenemos hijos que estamos enseñando. En lo personal intento enseñar los valores heredados de mis padres, intento enseñar responsabilidad, intento enseñar respeto, etc, etc, etc…y también cosas que puedan ser útiles en el día a día, herramientas para que se puedan defender con algo de ventaja en relación a los demás. Y todo eso bajo la premisa que el mundo está difícil…y el mercado laboral…y el nivel de vida…y…el “qué dirán” 
Insisto en que sean correctos, responsables, puntuales, respetuosos…y me enojo…y rezongo como un oso (eso cada vez más, en parte por la edad y en parte por la capa de grasa que me rodea), cada vez que alguno de esos parámetros sociales no se cumple correctamente por mis dos hijos adolecentes.
A todo lo dicho debo sumar la “inmediatez” de nuestro tiempo. Todo es para ahora, todo es urgente, toda rutina es urgente, despertarse es urgente, levantarse corriendo, desayunar corriendo, salir para el colegio corriendo, estudiar corriendo…..hay urgencia hasta para descansar….dormir es algo urgente!!! Vivimos dentro de una novela de Dan Brown.
-Sí, hay que estar preparado!  
Preparado para el futuro, para tener respuestas a todos los problemas que se nos crucen por delante. Preparado para ser exitoso. Preparado para ser millonario. Preparado para ser querido. Preparado para tener billones de “likes” en todas las redes sociales. Porque si no se logra todo eso somos “loosers”

-Y mientras el mundo gira cada vez más rápido alrededor de cada uno…aquí estoy yo, sentado en un banco de plaza con el sol calentando mi cara y escupiendo semillas de tangerina. La paloma que pasa me ignora rotundamente al ver que también la ignoro.
Lo interesante es que en ese exacto momento nuestro mundo podría estar entrando en una nueva guerra mundial, un meteorito gigante podría estar acercándose  a la tierra con toda la puntería y velocidad como para partirnos al medio. En ese momento podríamos estar entrando en la siguiente era del hielo o por lo contrario podríamos estar iniciando nuestra carbonización por el calentamiento global o podríamos, inclusive, estar siendo invadidos por alguna raza de marcianos belicosos…y me doy cuenta que nada de eso importa más para mí en ese momento,  que las semillas de mi tangerina y que tan lejos llegan. – 
Me doy cuenta que durante esos minutos de mi vida y gracias a cosas tan simples como el sol, el gusto dulce de la fruta y unos respiros de paz…estoy feliz…-pase lo que pase más allá del alcance de mi percepción inmediata.  -Ya volveré a preocuparme y a ocuparme y a correr por todo, tan pronto termine con mis tangerinas y e consecuencia con mis semillas.
-Quiero para mis hijos esta sensación. Sin presiones, sin apuros.
Somos seres sociales y nuestra sociedad nos empuja a la vorágine en que vivimos. Sé que es imposible vivir en sociedad sin las consecuencias de las reglas que la misma sociedad impone, sin embargo, seríamos todos mucho más felices si le diéramos más atención a las cosas simples que tienen ese enorme potencial de regalarnos momentos de felicidad. Cosas simples como el sol, un banco de plaza y -porque no?  -Escupir con el mayor arte,  algunas semillas de tangerina.

martes, 3 de mayo de 2016

Hipótesis


Vivimos rodeados de probabilidades, de posibilidades, de opciones…..de lo que podría haber sido, un pluscuamperfecto del subjuntivo cotidiano……nuestras alternativas.
-Si hubiera nacido en cuna de oro…..?!   - Si fuera alto y de ojos azules…?!
Nuestras alternativas.....los que podríamos haber sido.....convivimos con nuestros “yo” alternos cada día de nuestras vidas, . Convivimos con el popular cantante, con el hábil futbolista, con el chef televisivo….y todo eso mientras cantamos en la ducha o jugamos al Fifa 2015 en el play-station o cocinamos una sopa de paquete…
Sin embargo, son esos otros yo los que nos mantienen con esperanzas. Son las expectativas de cambio. Son nuestras opciones escondidas que de vez en cuando quieren desprenderse del quien somos y asomar entre los botones de la camisa...como un alien. Es el famoso, el millonario, el futbolista que todos llevamos dentro pidiendo espacio para salir a cambiar el mundo, o al menos el nuestro. Y demás está decir que estos personajes secundarios nos acompañan siempre, esperando el momento. Son como el miedo, un bulto en la sombras que nos acompaña, agazapado, pronto para saltar a escena y quedarse con lo que somos… asumir el control.  
Todos tenemos esos otros “yo” aún que los tengamos subyugados, reprimidos, y aún que los escondamos bien…..ellos están... y afloran con nuestra debilidad, cuando la alegría o la tristeza se nos acercan ... o con algo de alcohol debo reconocer.  Cuando entramos a la canchita de futbol, asoma el crac haciendo un “dribling” espectacular, o cuando estamos en la ducha asoma ese cantante de voz clara y modulada.  
El gran problema es que difícilmente el “yo” alterno de las demás personas está de acuerdo con esas habilidades mostradas. En esos casos, nosotros, los de todos los días volvemos a tomar el control. Nuestra vergüenza,  nuestra timidez funcionan como agente intimidatorio del que podríamos ser y aquí, vamos a reconocer que nuestros otros yo ........ son unos verdaderos cobardes. Ante la menor crítica, no hacen más que esconderse…otra vez y dejarnos a nosotros mismos el más ridículo de los momentos.
Y bueno….acá estoy yo… digo el “yo mismo” esperando que alguno de mis “yos” alternos se anime de una buena vez a agarrar el joystick y hacerme famoso (y de preferencia rico), como chef, como cantante o como sea…..mientras tanto desde el espejo algún otro “yo” …  que no soy “yo”…. me mira de reojo, como esperando el momento.

martes, 31 de marzo de 2015

Encuentro a media luz





A esa hora en que la noche logra confundir el sueño con el cansancio…nos cruzamos en el pasillo.


Como no podía ser diferente, y por mera obra de la casualidad nuestras miradas se encontraron. Fue ese momento casi mágico de conexión entre dos seres donde se evade la timidez y el temor, donde la atracción animal nos deja en estado de no reacción. La luz era poca y ella brillaba…


Tenía esa mirada femenina, felina y vivaz. Tuve la impresión de que de un momento a otro simplemente desaparecería para siempre, dejándome solo con su imagen en las retinas para que esta me acompañara el resto de la noche.


Se movió un poco, como con miedo, rompiendo lo estático del momento… como liberándome de esa conexión paralizante en la que yo estaba. Por mi lado, pude volver a respirar… despacio al inicio para no causar miedo. Por un segundo la perdí de mi vista a causa de la penumbra…y otra vez la sensación de pérdida. Pero al instante siguiente…el brillo fugaz, el movimiento grácil, la agilidad, la fragilidad, la frialdad en movimiento….allí estaba ella.


En silencio me acerqué hasta que la posibilidad de contacto era una realidad y como serpiente próxima a su ataque quedé inmóvil por un momento…esperando...calculando…ahora era yo el cazador, hasta que con un movimiento rápido y  preciso…la maté de un zapatazo - ¡bicho asqueroso!

lunes, 6 de octubre de 2014

La relatividad de las certezas





Mucho se habla de las cosas seguras, de esas que consideramos como “ciertas”…las certezas.
Son parte del día a día. Difícilmente alguien hace una pausa para cuestionar lo que damos por hecho. Simplemente confiamos en el que instituyó el parámetro o en el que descubrió algo, en el que simplemente se dio cuenta que era así o en el que así lo decretó a falta de alguno más prepotente.
Sin embargo y por suerte, las cosas se van revisando.
 Antiguamente, se creía que la tierra era el centro del universo. Las estrellas eran pequeños orificios en el manto oscuro de la noche, que supongo estaría muy apolillado.
No nos olvidemos que hace aproximadamente unos 600 años la tierra era como una mesa sin patas y sustentada por cuatro elefantes, uno en cada esquina. Todo aquel que osase navegar hacia el fin del mundo……se caería literalmente de la tierra rumbo al oscuro infinito, donde los demonios del infierno dedicarían la eternidad a atormentarlos con torturas dantescas……..-como si dichos demonios no tuvieran nada mejor que hacer!!!
Pero, lamentablemente es más cómodo aceptar simplemente, sin cuestionar. Si existe una frase que de verdad me crispa los nervios es “…- pero siempre se hizo así…” como si eso fuera garantía de corrección. Es la frase que nos aproxima a la idea de manada….si el de al lado lo hace así….debe estar bien y lo hacemos nosotros igual. Tal como en una manada, basta con que uno se mueva a la izquierda y…allá van toooodos! – sin pensar.
Vaya entonces mi agradecimiento a los que dudaron, los que pensaron que hay otras explicaciones a las cosas, a los revisionistas de todas las épocas a los que pusieron en tela de juicio si algo estaba bien o mal. Si no hubiesen existido a lo largo de nuestra corta historia usaríamos ruedas cuadradas.
Soy un convencido de que hay que cuestionar y cuestionarse siempre. Viva la auto-crítica.
Ahora… si algo he constatado ejerciendo este precepto es que a la gente (y me incluyo) le resulta más fácil hacer una crítica….que recibirla. A nadie le gusta que se ponga en duda algo que tiene amalgamado en su conciencia como correcto. – Eso nos obliga a pensar y como el ser humano, y aún más por estas latitudes, es fiel seguidor de las leyes del mínimo esfuerzo…-no nos gusta.
Poner en duda una idea ampliamente aceptada como “cierta” por la gran mayoría no es fácil. A uno lo miran con cara de “…-y este loco? – de que aljibe salió...?” Me pongo entonces en el lugar de los heroicos pensadores que tuvieron la valentía de enfrentarse a las equivocadas “certezas” de otras épocas y por ello fueron destratados, ignorados y hasta perseguidos y asesinados.
Hoy en día, sin embargo, la vida es vertiginosa. Todo sucede a alta velocidad. La caducidad de las certezas es cada vez más y más corta.
Lo que era seguro ayer está siendo revisado hoy y cambiado mañana.
Lo que ayer nos hacía daño, hoy nos hace bien.
Lo que ayer nos hacía bien, hoy nos hace mal
Ayer el cigarro era fantástico para los nervios… -hoy nos mata
Ayer el sol nos bronceaba y daba “status”… hoy nos da cáncer
Ayer el plástico era la panacea universal de la civilización… hoy no sabemos de que manera deshacernos de el
Ayer las “fast foods” eran la solución a un mundo en aceleración… hoy son los mayores enemigos de la salud infantil
La televisión era el futuro de la cultura, hoy es una droga que consume el cerebro…
Las certezas en definitiva, dependen del lugar, del momento, de las circunstancias que rodean los hechos, de la gente que lo percibe y de la gente que lo describe, de los conceptos y preconceptos de la sociedad donde suceden y de muchas otras cosas más.
Ahora… si de una cosa tengo certeza… es de que el salmón es un bicho y no un color!!!!

martes, 9 de septiembre de 2014

Lucubraciones sobre la gran A…


Hace unos pocos días y como de costumbre para un martes de tarde fui a llevar a mi hijo a sus clases de Karate. Enorme mi sorpresa cuando al llegar al Dojo, el tema de acalorada discusión entre el Sensei y un par de madres de los futuros karatecas no era otro que…..el amor. Tema para nada de acuerdo con un gimnasio donde se enseña sobre la parte marcial del arte. –Será que a eso se refiere la gente con que el amor florece donde menos se espera??  Como sea, me dediqué a escuchar y a analizar las opiniones que fueron contrapuestas y cada una con sus válidos argumentos. Pero entre lo irónico de la situación y lo profundo del tema, lo cierto, es que eso me dejó pensando por un muy buen rato (valga la aclaración para el título: Lucubrar = Obra o producto de la meditación y la reflexión) y la primer pregunta de rigor a todo el que medita sobre un tema: -yo, sé lo que es el amor?  - Claramente lo siento, pero… se definirlo?
Bajo la conciencia de que las verdades absolutas no aplican al tema, lo primero que hice fue buscar en diccionarios la definición de amor….tarea larga y confusa. Las definiciones son demasiadas pero todas llevan la aceptación de que se trata de la conjunción de los sentimientos relativos a la afinidad entre seres (a veces también entre cosas). Y no se quien esté leyendo,  pero a mi……la definición no me convenció.
Lo que nos interesa a todos, en gran parte, es lo que nos pasa en la vida diaria, principalmente entre las parejas y por ahí va este texto. Veo que existen las más variadas formas de entender y de explicar el amor por ejemplo, están los que dicen que el amor es pasión, es fuego. Otros dicen que el amor se construye, se aprende. También están los incrédulos que niegan su existencia en contraposición a aquellos que no conciben un universo sin su presencia omnipotente. En fin……hasta en eso la humanidad logra ponerse en desacuerdo. Entonces ante la imposibilidad de un consenso universal sobre el tema, lo importante pasa a ser lo que piensa cada uno de nosotros, lo que nos colma, lo que nos convence y nos hace felices. Dicho esto, la pregunta del millón……-que es para mi? – Que creo yo?
Bien, creo que el amor es un proceso de búsqueda, creo que es la sumatoria de los sentimientos hacia nuestra contraparte en cada etapa, en cada edad, en cada momento. El amor sin dudas no es simple… es compuesto.
Pienso que existe un cierto orden para las diferentes etapas, todos tenemos nuestros tiempos emocionales y estos ni siempre coinciden con los tiempos que el resto del mundo espera,  pero nuestro crecimiento como seres humanos suele darnos escalonadamente la madurez para encarar este tema en cierta secuencia más o menos predecible.
No se puede pensar el amor entre dos seres humanos sin pasar por la pasión, la debilidad de la carne, el deseo del contacto, la sensibilidad de la piel, esta etapa no sabe de tibiezas, aquí no se admiten términos medios. Claro está que es en esta etapa donde solemos “meter la pata”, nos dejamos llevar por los instintos más ancestrales, sin filtros, sin redes bajo la cuerda floja. Claro está que no todos somos iguales, también los hay quienes tienen la suerte de encontrar a su compañero de viaje en esta etapa (que por lo general es la primera) y a estos suertudos les toca compartir el resto de las etapas lado a lado.
Un etapa, por lo general posterior, es la etapa del conocimiento, es donde nos revelamos más allá del cuerpo, donde mostramos nuestra “ropa sucia”, son las primeras discusiones a flor de piel es donde salimos de nuestras zonas de confort, es un período de adaptación. Tiempos difíciles si los hay.
Luego, el acostumbramiento, el marasmo, caminar al sol en silencio, sudando a gota gorda. Es una etapa donde las luchas exógenas mueven los cimientos, donde la capacidad de resistencia de la unión es constantemente testeada por la cuenta de la luz y del agua y del colegio. Lugares comunes de discusiones que van muy por debajo de la piel. Donde muchas veces sacrificamos los espacios de contacto con el ser amado para atender el resto………..de cierta manera perdemos un poco el foco. Es acá donde toman importancia el respeto y el reconocimiento.
Finalmente… la etapa de compañerismo, la complicidad, ya nos conocemos, no hay sorpresas… las discusiones son sobre la vida.
Aclaro que para mi, las discusiones son esenciales, son el sacudón que te hace sacar los dedos del enchufe.
Pero…..todo esto dicho así me suena tremendamente frio y hasta aburrido. En realidad creo que ninguna etapa es capaz de sobrevivir por si sola.
Pobre del que crea que el amor es pasión y nada más. Ese, está signado la ansiedad de la búsqueda eterna. En lo personal no lo critico, es un tema de decisiones pero aviso que quien busque en el amor una llama eterna se perderá la agradable tibieza de las brasas. (esto sonó muy poético por cierto / esta frase merece un Pulitzer!!!)
-No puede haber amor si no existe la pasión, la complicidad, la amistad, el respeto, el cariño… y todo en partes totalmente equilibradas que irán cambiando según el momento.
-Que más lindo que un buen toque de sorpresa….tiremos para arriba todas las facturas y escapémonos sin los niños!
-Ay compañera, te espero por ahí……después del enojo……sé que vas a estar… y un poco de eso se trata... estar... disfrutar… resistir… desear… acompañar… compartir… discutir… encubrir… destruir… reconstruir… empezar de nuevo sabiendo que estás ahí….......

miércoles, 6 de agosto de 2014

Gracias al Tigre….


-Ahora que el susto pasó. – Ahora que venimos recuperándonos bien. – Ahora que ya tenemos un tiempito para pensar. –Ahora, podemos hacer balance…..por suerte.

Los avisos que da la vida son siempre un susto, pero creo que es la única manera de hacernos parar para pensar.

Yo tengo la suerte de pertenecer a una familia tipo, con valores de clase media e intenciones de hacernos ricos. Esta sana ambición se la debo a mi viejo. El viejo nos enseñó, a mi hermano y a mí, a siempre buscar mejorar, no importa en lo que estemos metidos, lo importante siempre es hacer el mejor esfuerzo para que uno mismo y los seres queridos estén mejor.

Se escribirían varios libros con las anécdotas de mi padre de las que te hacen reír, de las que llenan de bronca y de las que también entristecen. No es la intención de este texto contar esas anécdotas. Solo quiero reconocer al luchador incansable al que nunca en su vida bajó los brazos, al que puso su familia al hombro y nunca dejo faltar nada.

A lo largo de sus ya largos años hizo de todo un poco. Trabajó con madera de mil maneras, picó piedra hizo ladrillos, y lo más difícil formó gente. Se codeo con profesionales de muchas áreas, es admirado por muchos y como no podía ser diferente también tuvo detractores.  Se puede decir sin temor a mentir que fue un fundador de empresas aquí y en el exterior. Es la gente como mi viejo que van haciendo la patria todos los días….y lo digo sin ningún tono de heroísmo ni mucho menos.

El viejo es una de esas personas a las que nadie llama “El viejo”. La vitalidad, la voluntad la fuerza, la juventud están en cada acción. Difícil seguirle el paso. Va, viene, baja, sube….difícil verlo quieto.

Más allá de las diferencias propias y sabidas de la edad, el viejo siempre fue el mejor consejero. Siempre fue el amigo sincero…ese que te dice lo que tiene que decir….aún que duela….y muchas veces dolió. Pero ahora, pasado el tiempo, entiendo toda la razón que tenía…casi siempre.

Soy un convencido que una gran parte del ser como soy, se la debo al viejo. No lo digo porque es lo políticamente correcto. -Lo digo porque creo que un poquito más que la gran mayoría de las personas,  aprendí a escuchar, pensar y valorar el consejo desinteresado de alguien que te quiere bien y créanme que eso es algo difícil.  Tenemos la tendencia a creer que somos los dueños de la verdad y tomamos todo aviso y consejo como algo que no nos toca…..hasta que pasa el tiempo y muy a contra-gusto tenemos que aceptar que tenían razón.

Dios me permita, como dicen los veteranos, poder ser para mis hijos al menos una parte de la figura que mi padre es para mí.

Por eso, hoy, que todavía te lo puedo decir frente a frente……..-gracias viejo.

…y más allá del susto que la vida nos dio……-tenemos tigre pa´rato…